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Rolling Disco vs Rolling Dance & Burger – Cómo hemos cambiado

5
abr

Allá por los años 80 se construyó en la Estación de Chamartín la mítica Rolling Disco.  Característica por su cúpula abovedada se convirtió en un referente en la movida madrileña. Tiempo donde  los pantalones pitillo y las mallas de colores eran los protagonistas. Muchos calentadores y mucha laca para ser los reyes de la pista.

En aquella época sonaba “Blue Monday” de New Order , “All Nigth long” de Lionel  Richie o “Celebration” de la famosa banda estadounidense Kool & The Gang. Todo el mundo bailaba bajo las bolas enormes de luces al más puro estilo fiebre del sábado noche. Rolling Disco se convirtió en un punto de encuentro para todos los madrileños que querían patinar y ser parte de esa familia roller.

La mítica pista era de linóleo y los neones iluminaban cada rincón para crear una atmosfera disco, más de 1000 metros cuadrados de pura diversión que junto con el bar animaban las tardes y las noches de todo aquel que se acercaba a Chamartín.

Actualmente, tras unos años transformada en pista de hielo y una espectacular reforma, la Rolling Disco cambia de identidad y se convierte en Rolling Dance & Burger. Con la misma esencia y espíritu de los 80 pero con la última tecnología en cuanto a luces y sonido se refiere. Más de 900 metros cuadrados de pista de un perfecto parqué donde los nostálgicos se dan cita transportándose en el tiempo 30 años atrás. Los más jóvenes no han vivido esa época pero disfrutan de cada momento en esta catedral del patinaje formando parte de la historia. Cambiamos vinilos por mesa de mezclas, y el mítico bar de la Rolling Disco es actualmente un Burger al más puro estilo americano. Varias sesiones para niños y para adultos, y una escuela en la que imparten todas las modalidades son unas de las claves del éxito de esta pista en Chamartín.

Sé parte de la historia, sé parte de Rolling Dance & Burger.

 

 

 

 

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